lunes, 4 de enero de 2016

LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846 Y LA CONVIVENCIA ENTRE REGIOMONTANOS Y NORTEAMERICANOS DE SEPTIEMBRE DE 1846 A JULIO DE 1848.











Por Pablo Ramos


Cuando los regiomontanos de la ciudad de Monterrey de aquel Septiembre de 1846,se despertaron aquel dia 24  despues que cesaron los disparos de cañon,carabinas, rfles, pistolas,despues que la caballeria habia sido guardada,su realidad era muy triste, sus calles destruidas por multiples trincheras y barricadas les impedia caminar con facilidad,las paredes de las casas y ventanas de hierro, estaban con boquetes y fierros destruidos,sus historicos edificios ahora convertidos en edificios en ruinas, los techos con huellas de los cañonazos, las puertas destruidas, y saqueadas por el ejercito  invasor de EU,toda la pequeña ciudad de Monterrey de 13,500 habitantes, Olia a putrefaccion  por los cuerpos de los valientes soldados de ambos bandos y de animales muertos,asi como de civiles que habian pasado 4 terribles y pavorosas noches con incesantes disparos,esa mañana, se enterraon a los muesrtos donde caian, algunos en las casas o en los fortines como el de las Tenerias, las acequias con agua limpias ahora estaban contaminadas, los cultivos y el ganado destruido y disperso,sus atemorizados ciudadanos, ahora esperaban lo que ocurre con una ciudad ocupada, aunque se realizaron acuerdos escritos en la capitulacion, ,las calles estaban siempre recorridas por soldados y voluntarios de EU entre ellos los de Texas, Ohio, Mississipi, Kentucki,carolinas,etcetc, con difucltades para comunicarse por el lenguaje,aun asi los regiomontanos intentaron seguir su vida, pero mas de la MITAD de la poblacion siguio a su ejercito mexicano hacia Saltillo y de ahi a SLP y algunos nunca mas volverian a su querida ciudad de Monterrey, muchos sufririan, de los encuentros como en esta nota de un periodico veamos lo que dice.





en el transcurso de la ocupación de la ciudad muchos hechos dificiles y vergonzosos fueron observados, como ocupacion de las casas mas de 100 sin pagar su respectivas rentas,los robos de esas casas de las pertenencias entre ellas del Dr Gonzalitos,


asi mismo la violación de una Joven mujer en su casa  cerca del Obispado en presencia de su esposo según el libro de Napoleon T. Dana un oficial de EU que condenaba estos bochornosos sucesos, que la mayoria eran realizados por los voluntarios,hubo un niño llamado Jesus Garza que fue testigo de estos encuentros el era llamado el Cardenalito por su color Rojo igual que su hermano, que narra como su papa tenia una tiendita y les vendia a los soldados de EU el hacia negocio cuidandoles los caballos dándoles una cuantas monedas,en otra ocasión un ciudadano de Cadereyta que pasaba por las calles de Monterrey  fue asesinado por no saber ingles, ya que al preguntarle un soldado de EU que hacia recorridos por la ciudad en ingles el no supo contestar y fue muerto arteramente,

Cuantas historias mas fueron observadas por esa generación de Regiomontanos que ocasionaron sufrimiento, que aun hoy sigue latente,cuantas historias y heroes deben ser sacadas del olvido oficial para explicarlas a las nuevas generaciones,


 sin rencores pero con orgullo que los regiomontanos de hace 170 años defendieron su ciudad y nunca se adaptaron a la ocupacion de su ciudad por parte de EU,


 de ahi la importancia de entender el HIMNO NACIONAL MEXICANO en ese contexto,cuanta deuda esta pendiente a estos valientes soldados y civilers de Monterrey que defendieron de la soberanía a su pais a su Mexico Lindo y querido.

Por eso desde hace mas de 21 años un grupo de ciudadanos e historiadores, arqueólogos y estudiosos de la BATALLA DE MONTERREY DE 1846




estan rescatando del olvido esta honrosa BATALLA y buscan a traves de los AMIGOS DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846




 que sean recordado y honrados  a través de libros, articulos, obras de teatro, musica, recorridos,rutas turisticas, maquetas, Historia VIVA,plaza historica, dia de la Batalla de Monterrey, muro de honor en el congreso del estado de NL,el MUSEO DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846 y el nombramiento de HEROICA CIUDAD DE MONTERREY por la defensa de la ciudad de los regiomontanos.

en este 2016 se recordara el 170 aniversario de esta gesta heroica, esperando que se cuente ya con el Museo y el nombramiento, tambien se han encontrado restos de posibles combatientes de EU que estan en analisis y a la espera de su repatriacion a EU


siguen pendiente localizar a los 123 valientes mexicanos que perdieron la vida



 y no se han encontrado sus restos para darles como dice el himno Nacional Mexicano de UN SEPULCRO PARA ELLOS DE HONOR Y UN LAUREL PARA ELLOS DE GLORIA..


A SEGUIR HACIENDO QUE LAS COSAS OCURRAN A SEGUIR HACIENDO QUE SUCEDA.

es de ! Justicia.!


VISITA MONTERREY TIERRA DE HISTORIA Y TRADICION.

viernes, 1 de enero de 2016

170 ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE SEPTIEMBRE DE 1846.(1846-2016)



Por. Pablo Ramos


Este año 2016, se cumplira el 170 años que en Monterrey ocurrieron hechos heroicos  donde mas de 7000 soldados y voluntarios mexicanos defendieron la soberania de MEXICO ya que su ciudad Monterrey estaba siendo invadida por el ejercito de EU en ruta a la ciudad de Mexico, aqui encontraria resistencia y combates durante tres fatidicos y sangrientos dias del 21 al 23 de septiembre de 1846,al final hubo muertos y heridos y la ciudad de 13,500 habitantes y 250 años de antiguedad casi es destruida, muchas edificaciones, fueron ocupadas durante 2 años por el ejercito de ocupacion norteamericana,destruidas sus pertenencias, tardarian en ser recosntruidas, otras jamas, muchoa regiomontanos saldrian del teatro de guerra sin regresar jamas, en mapas y pinturas de testigos de Mexico y EU se aprecian algunas construcciones , mapas y caminos,
Unod e los Fortines de la Ciudadela de Monterrey de 1846


muchos fortines solo se conocerian con estas ilustraciones.
teatro de la ciudad destruido.

la ciudad fue un cementerio ya que se enterraban los muesrtos donde caian, otros fueron auxiliados en los hospitales temporales donde medicos militares auxiliarian a los civiles y soldados heridos.
fortin de la ciudadela que tenia forma diamantada y con una puerta elevadiza en la actual calle de Tapia entre Juarez y Guerrero.
muchos mapas fueron  realizados,en algunos se puede identificar los antiguos nombres de sus callejones y calles principales.

estos detallados mapas seran parte del MUSEO DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846 que esta pendiente su edificacion. en este 170 años de aniversario de esta gesta heroica justo es contar con este recinto de la Historia.
veamos el siguiente noticia del dia 1 de enero del 2016 que el periodico MILENIO MONTERREY publica el autor GUSTAVO MENDOZA 






Quieren museo de la Batalla de Monterrey – | M


Quieren museo de la Batalla de Monterrey -

Gustavo Mendoza Milenio Monterrey  1 enero 2016

En el marco de la conmemoración por los 170 años de la invasión norteamericana en Monterrey, un grupo de ciudadanos buscan concretar la creación del museo temático a esta fecha histórica.
Éste es uno de los propósitos de cara al 2016, donde además ya preparan una segunda maqueta a escala, además de una alianza con un grupo de historiadores en Estados Unidos para realizar un coloquio.
Por el momento, una comisión de la Agrupación Amigos de la Batalla de Monterrey se reunió con la Dirección de Cultura del municipio para dar seguimiento al proyecto del museo.
Pablo Ramos, integrante de la agrupación, refirió que la puesta en marcha del Museo de la Batalla de Monterrey sería un buen legado para el 170 aniversario del hecho histórico.
“Conforme inicie el año vamos a retomar el proyecto, ellos (municipio) se comunicarán con nosotros para darle seguimiento al tema del museo e iremos viendo en qué podemos apoyar”, indicó Ramos.
La Batalla de Monterrey es recordada a causa de la invasión del ejército norteamericano a la ciudad en septiembre de 1846. En puntos como el Obispado, el Barrio Antiguo y la actual avenida San Jerónimo se enfrentaron tanto mexicanos como estadounidenses.
En el 2007 la agrupación se conformó por escasas 10 personas, quienes montaban una ofrenda floral en el sitio del combate en el Paseo Santa Lucía. A casi nueve años de su conformación, el grupo cuenta con más de un centenar de seguidores en la región.
Al término de la administración de Margarita Arellanes, el municipio destinó un monto de 20 millones de pesos.
“Quisiéramos tener el museo listo para septiembre, como parte de las festividades”, apuntó.
El proyecto estaría ubicado en un predio al interior de los condóminos La Finca, a un costado del Paseo Santa Lucía. Sin embargo los residentes han mostrado su rechazo.
Hacen maqueta
Para el aniversario 167 de la Batalla, la agrupación presentó una maqueta a escala representando una escena del combate en el Fortín de las Tenerías, actual cruce de calles Washington y Héroes del 47.
Este proyecto estuvo a cargo del arquitecto Arnulfo Cadena, quien actualmente trabaja en una maqueta similar sólo que ahora se representaría al centro de Monterrey.


VISITA MONTERREY EN SEPTIEMBRE Y SE PARTE DEL 170 ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846


BIBLIOGRAFIA

http://www.milenio.com/politica/museo_batalla_monterrey-centro_cultural_0_595740799.html



http://www.posta.com.mx/nuevo-leon/alistan-centro-cultural-museo-batalla-de-monterrey-de-1846

http://www.20minutos.com.mx/noticia/b327119/en-honor-a-batalla-de-monterrey-de-1846-crearan-un-centro-cultural/

http://elporvenir.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=902944:crear%C3%A1n-centro-cultural-museo-%E2%80%98batalla-de-monterrey-1846%E2%80%99&Itemid=561

http://www.noticiasmexicanas.com.mx/index.php/386454/esperan-concretar-museo-de-batalla-de-monterrey/

http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5405438&fecha=27/08/2015&print=true

http://www.elnorte.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?id=647849&urlredirect=http://www.elnorte.com/aplicaciones/articulo/default.aspx?id=647849
http://www.noticierosdemexico.com.mx/index.php/25556/quieren-museo-de-la-batalla-de-monterrey/


martes, 29 de diciembre de 2015

SELAVIA ARISTA ?ES ACASO LA MUCHACHA DE MONTERREY DE 1846.?



Por: Pablo Ramos

cuantas historias olvidadas por le Historia de Nuevo León y Monterrey en 1846, existe una versión de la Colonia Dewitt  donde se habla de la Muchacha de Monterrey de 1846 dejemos que se explique esta versión.


".... Unos diez días después de mi llegada  a Monterrey los ciudadanos dieron a los oficiales de un baila  o fandango.  ninguno invitados pero comisionados oficiales, y esta joven señorita, Selavia Arista, fue Taré y su vestido y su chaqueta fue  estimado en  unos 5.000 a 25.000 dólares. Yo había sido su  conocido unos días antes, y como pude hable bien el idioma español, ella parecía mirar a mí en busca de protección y tuve que hablar con  ella por lo menos cincuenta veces esa noche. Ella fue    admirada por muchos un joven oficial del ejército de Taylor. Ella era la señorita se ha señalado, el Maid of Monterey. Ella fue la que actuó la parte de caridad para los soldados heridos que causaron David Cule, el pequeño irlandés, que fue herido  para componer la canción conocida como "La Dama de Monterey." Ella se vistió de sirvienta  y fue ministrar entre los soldados heridos. aquí voy a insertar la canción. "

[Esta pieza aparece en otros lugares en los registros históricos y se le atribuye a diversos autores]

La Dama de Monterrey
La luz de la luna brillaba débilmente
Sobre la llanura de batalla
Una suave brisa  suavemente
 las características de los muertos
Las armas habían acallado su trueno
Los tambores en silencio yacían
Luego vino la señorita
La Dama de Monterey.

Ella le dio una mirada de angustia
Sobre la muerte y los muertos
Y ella hizo su regazo una almohada
Para él, que gemía y se desangró
Ahora  a esa belleza brillante
Quién conduce muertes dolores de distancia
Esa señorita de ojos mansos
La Dama de Monterey.

Aunque amaba a su país
Y oró para que pudiera vivir
Sin embargo, para el extranjero herido
Una lágrima que tenía que dar
Y cuando el soldado moribundo
En su brillante destello oró
Ellos bendijeron la señorita
La Dama de Monterey.

Ella le dio agua al sediento
Y curo cada herida sangrante
Una oracion  ferviente pronunció
Para aquellos a quienes la muerte había condenado
Y cuando el clarín sonó
Sólo al romper el día
Todos ellos bendijeron a  la señorita
La Dama de Monterey.


un poema de la BATALLA DE MONTERREY DE 1846, publicado en un  periódico de EU.



VISITA MONTERREY. TIERRA DE HISTORIA Y TRADICION.

domingo, 29 de noviembre de 2015

EL HEROE DEL PUENTE DE LA PURISIMA EN MONTERREY 1846. T.C. MANUEL RUDECINDO BARRAGAN LEON


Por: Pablo Ramos

Innumerables personajes de Nuevo Leon,han sido olvidados entre ellos el T.C. Manuel Rudecindo Barragan Leon,

inf T.C Ricardo Raul Palmerin Cordero.

 quien siendo suegro del General Francisco Mejia,estubo en este lugar defendiendo a Monterrey de la Invasion Norteamericana de 1846 al Estado de Nuevo Leon,,muchos actos heroicos sucedieron en esos dias de septiembre de 1846,

Ahora a 169 años nuevamente cobravida al presentar la Vida y obra del T.C.  Manuel Rudecindo Barragan


 militar del ejercito mexicano del Norte y tronco de las actuales familias de empresario y politicos de BARRAGAN esta platica fue preparada por el T.C. Ricardo Raul Palmerin Cordero quien la llevo a cabo de manera completa en la Casa de los familiares de l T.C. Barragan ahi mas de 120 personas escucharon las actividades militares de este gran mexicano,




al final los AMIGOS DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846. quienes buscan recordar esta enigmatica Batalla convivieron y explicaron los diversos combates en Monterrey de hace 169 años.



aun pendiente el MUSEO DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846 Y LA PROPUESTA DE HEROICA CIUDAD....


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martes, 24 de noviembre de 2015

HISTORIA VIVA DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846


Por: Pablo Ramos.

Monterrey esta haciendo historia, al recordar a los HEROES DE MONTERREY DE 1846,un gran participacion de la  poblacion civil esta interesada en recordar con HISTORIA VIVA esta gesta heroica desarrollada hace 169 años en septiembre 21 al 24 de 1846.

















SIGAMOS HACIENDO QUE LAS COSAS OCURRAN, SIGAMOS HACIENDO QUE SUCEDA

VISITA MONTERREY TIERRA DE HISTORIA Y TRADICION.


POR EL MUSEO Y HEROICA CIUDAD DE MONTERREY DE 1846

jueves, 19 de noviembre de 2015

CONGRESO DE ESTADOS UNIDOS, BUSCARA REPATRIAR LOS EXCOMBATIENTES ENCONTRADOS EN MONTERREY CON 169 AÑOS DE ANTIGUEDAD


Por. Pablo Ramos

Cuando hace 169 años ocurrieron los combates entre el ejercito mexicano y el de EU en Monterrey Nuevo Leon, del 21 al 23 de Septiembre del 1846,donde hubo mas de 123 muertos del lado mexicano y 120 del lado norteamericano ,pocos se iban a imaginar que pasarían 169 años para que el gobierno de EU se interesara por su repatriacion, ya desde 1996 cuando surgieron



 los primeros vestigios en el centro de Monterrey hasta el 2011 se han encontrado mas de 15 esqueletos de posibles combatientes de EU


 se han hecho analisis por parte del INAH Nuevo Leon 


y por oficiales de EU en el año 2014,,


en el mes de Junio del 2015 se emitió esta resolución en el congreso de EU  para pedir su repatriacion. 



https://www.govtrack.us/congress/bills/114/hres323/text



SIGAMOS HACIENDO QUE LAS COSAS OCURRAN, SIGAMOS HACIENDO QUE SUCEDA.....
POR EL MUSEO DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846. y LA CIUDAD HEROICA.

domingo, 8 de noviembre de 2015

CEMENTERIOS PERDIDOS DE LA GUERRA MEXICO-ESTADOS UNIDOS 1846-1848.





Vean este articulo de un descendiente de la Guerra Mexico-EU sobre los CEMENTERIOS PERDIDOS , entre ellos a Monterrey.




POR: Steven R. Butler

Enterrar a los muertos

Tema- Honrar a los muertos

Durante la guerra con México, más de 13.000 militares estadounidenses perdieron la vida. La mayoría fueron enterrados en o cerca del lugar donde Tubieron su último aliento, en gran parte porque no había otra opción práctica. Este no era nada nuevo en los anales de la guerra. En todos los conflictos anteriores en los que los estadounidenses o sus antepasados ​​coloniales habían caído, los cuerpos de los soldados muertos habían sido tratados de manera similar. Sin embargo, para los estadounidenses de esta guerra fue diferente. Debido a que estos hombres estaban luchando fuera de los Estados Unidos, se vieron obligados a entre los cuerpos de los compañeros fallecidos en territorio enemigo en lugares con nombres desconocidos y con frecuencia en lugares remotos que ningún amigo o miembro de la familia era poco probable encontrar incluso si lo intentaran.

Esta situación hizo que muchos soldados tuvieran inquietud. Poco después de que comenzara la guerra, el coronel William R. Curtis del tercer Ohio Voluntarios estaba sentado en su tienda de campaña en el norte de México y dibujó un mapa en su diario, en el que marcó el sitio del campamento de su regimiento. ". Los lugares donde se han depositado los muertos" También señaló a cruces para representar Expresando lo que parece haber sido un sentimiento universal, agregó: "Va a ser difícil dejar estas tumbas en posesión de nuestros enemigos. Los lugares, sin duda pronto se perderán y olvidados, y los amigos de luto no encontrarán ningún rastro de estas tumbas. "

Aunque no había entonces ninguna ley federal que requiere o permitir el retorno de los restos de un soldado a su familia a expensas del gobierno (existiría ninguna ley durante otros cincuenta años), los reglamentos del Ejército hicieron especifican que ciertos honores funerarios pueden observar en el campo. Principales generales debían ser saludado con fuego de artillería. Todo el mundo tenía derecho a un tiro de mosquete, aunque el tamaño y el maquillaje de escoltas funerarios variaban según el rango.

A pesar de la falta de una disposición oficial para el retorno de los restos de los soldados a  EE.UU. a expensas del gobierno, no todos los estadounidenses que murieron en México permanecieron enterrados allí. En algunos pocos casos los cuerpos de oficiales e incluso algunos soldados rasos fueron desenterrados y llevados a casa a expensas de la familia, amigos, o de la comunidad. Sin embargo, podría ser la localización de los restos de un hombre específico después del entierro difícil, sobre todo cuando los cadáveres habían sido depositados en una fosa común. También hubo poca probabilidad de encontrar una tumba individual si fue sin marcar ni nadie recordaba el sitio. Dado el tiempo suficiente, la naturaleza podría hacer incluso una tumba cuidadosamente marcada indistinguible de su entorno.

En contraste con las tumbas de tropa, los de oficiales de alto rango fueron casi siempre bien marcado, a menudo en previsión de exhumación. Al parecer, la más distinguida o popular a un oficial fue en la vida, más probabilidades había de ser enterrados de nuevo en el suelo nativo. Entre las personas cuyos restos recibido dicha consideración especial eran el coronel Archibald Yell, el ex gobernador de Arkansas, el coronel John J. Hardin, un ex congresista de Illinois, y el teniente coronel Henry Clay, Jr., hijo del estadista de Kentucky distinguida. Los tres murieron en la batalla de Buena Vista. Tal trato de favor es particularmente irónico teniendo en cuenta que se produjo durante la era de Jackson, que, al menos superficialmente, celebró la igualdad de todos los hombres, independientemente de su rango en la sociedad.

Una vez que un oficial caído llegó a su casa, fue tratado de una manera digna y respetuosa. Cuando los restos óseos de Coronel Trueman Cruz, el primer oficial estadounidense que mueran durante la guerra con México, "alcanzado Baltimore desde las orillas del Río Grande" fueron escoltados por una guardia de honor a la estación de ferrocarril y luego cargados en un tren con destino a Washington, DC A su llegada, ellos fueron llevados al cementerio del congreso, en la que "la imposición" segundo funeral Cruz 'contó con la presencia de una gran multitud de personas que incluía el presidente Polk, "los jefes de los departamentos, funcionarios públicos, oficiales del ejército y la marina, las autoridades civiles y miembros de la comunidad, entre los que había vivido tanto tiempo ".

Cruz no fue la excepción. Después de que el cuerpo del comandante Samuel Ringgold, una víctima de la batalla de Palo Alto, llegó a Baltimore en 1846, su segundo funeral atrajo a una multitud tan grande que las calles estaban "casi intransitable desde un extremo de la ciudad al otro" y "la ventanas de la mayoría de las casas fueron llevados a cabo para dar cabida a los espectadores. "Después de permanecer en el estado en el edificio de Exchange, el ataúd de Ringgold se realizó a través de calles de la ciudad, acompañado por una guardia de honor militar. "La música de una docena o más bandas", junto con "los apéndices tristes de banderas mostradas a media asta en innumerables direcciones, las campanas trabajadoras, los tambores sordos, la marcha muerta, la penumbra que en todas partes impregnaba la densa multitud de seres vivos , "comentó un observador," hablaba un idioma para el corazón que no necesitaba intérprete. "

A pesar de que era casi seguro que una opinión minoritaria, no todo el mundo aprueba la práctica de la exhumación. . Después de ver siete ataúdes apilados para su envío como carga común, el capitán Franklin Smith de los Voluntarios de Mississippi fue movido a escribir: "Mejores pobres hombres que habían sido dejados en la cama ensangrentada donde cayeron bajo la bóveda azul del cielo sin nubes" con las montañas, "los testigos de su heroísmo, a su alrededor."

En 1850, dos años después de la ocupación de México terminó, el presidente Fillmore aprobó $ 10,000 para la compra de "un pedazo de tierra cerca de la ciudad de México, para un cementerio o camposanto, por ejemplo de los oficiales y soldados de nuestro ejército, de nuestra guerra tardía con México, ya que cayó en la batalla, o murieron en los alrededores de dicha ciudad. "Este acto, que creó el primer cementerio nacional de Estados Unidos en cualquier lugar, aún se mantiene como el único importante esfuerzo realizado por el gobierno federal para recuperar los restos de cualquier soldados que perdieron la vida durante la guerra con México y para conmemorar los mismos. Hoy en día, este cementerio (de tamaño reducido a un solo acre en 1976) forma un pequeño oasis de calma en el corazón de la Ciudad de México. Un pequeño cenotafio erigido allí poco después del establecimiento del cementerio originalmente decía: "A la memoria de los soldados estadounidenses que perdieron la vida en este valle en 1847 cuyos huesos, recogido por orden de su país, están enterrados-750." Las palabras ya se han cambiado para que diga: "A la memoria de honor de 750 estadounidenses conocidos, sino a Dios cuyos huesos recogidos por orden de su país están enterrados."

En 1874 la Asociación Nacional de Veteranos de la Guerra México presionó al gobierno de Estados Unidos para investigar el estado de los sitios de entierro estadounidenses conocidos en Monterrey y Saltillo, con la esperanza de que estos también pueden ser preservados. Sin embargo, en este último, la tierra que formó el cementerio era la propiedad privada y "todo vestigio de que es un lugar de enterramiento" había desaparecido. El informe de Monterrey fue igualmente desalentador.

Dada la naturaleza desagradable de estos informes, los veteranos de envejecimiento tomaron ninguna acción adicional. Con la disminución de los números y fondos limitados, los viejos soldados aparentemente consideraron más importante centrarse en el apoyo a la aprobación de las pensiones del servicio concesión legislación federal para ancianos sobrevivientes de la guerra. Dos investigaciones gubernamentales adicionales, realizados en 1897 y 1900, así mismo no llegaron a nada.

En 1965, un ciudadano estadounidense privada visitar México encontró un cementerio en Monterrey que parecía ajustarse a la descripción de uno allí establecido por la Tercera Infantería en 1846. El mismo individuo también visitó Saltillo, donde se encontró con la muralla que rodea el cementerio estadounidense había sido destruido, pero que "el viejo fundamento [era] aún visible". También señaló que: ". Otros paredes de adobe de los materiales en el lugar tienen numerosos huesos humanos visibles"

Curiosamente, ninguna investigación gubernamental incluye las tumbas de los aproximadamente 267 soldados enterrados en el campo de batalla de Buena Vista, al sur de Saltillo y se dice que se encuentran en los terrenos de la estación de Agricultura Coahuila, que ocupa el antiguo emplazamiento de la Hacienda Buena Vista (para el cual el campo de batalla fue nombrado).

Aparte de la creación de la Ciudad de Cementerio Nacional de México, los intentos no conocidos jamás se han hecho por el gobierno de Estados Unidos para recuperar los restos de los soldados enterrados en México, para asegurar títulos a sus lugares de enterramiento, o para erigir un monumento nacional. No fue hasta la Guerra Española-Americana fue una ley aprobada que ofrece a las familias de los soldados que murieron en el extranjero la oportunidad de tener los restos de sus seres queridos regresaron a casa a expensas del gobierno.

Steven R. Butler

Bibliografía:

Butler, Steven R. Los soldados olvidados: Fallecido Personal militar de Estados Unidos en la guerra con México. Tesis de maestría de la Universidad de Texas en Arlington, 1999.

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Burying the Dead

Topic- Honoring the Dead

During the war with Mexico, more than 13,000 U.S. military personnel lost their lives. Most were buried at or near the spot where they drew their last breath, largely because there was no other practical option. This was hardly new in the annals of warfare. In all previous conflicts in which Americans or their colonial forebears had fallen, the bodies of dead soldiers had been treated in similar fashion. Yet for Americans this war was different. Because these men were fighting outside the United States, they were forced to inter the bodies of deceased comrades in enemy territory—in places with unfamiliar names and frequently in remote spots that no friend or family member was ever likely to find even if they tried.

This situation made many soldiers uneasy. Shortly after the war began, Col. William R. Curtis of the Third Ohio Volunteers sat in his tent in northern Mexico and drew a map in his journal, on which he marked the site of his regiment’s camp. He also drew crosses to represent “the places where the dead have been deposited.” Expressing what seems to have been a universal sentiment, he added: “It will be hard to leave these graves in possession of our foes. The places will no doubt soon be lost and forgotten, and mourning friends will find no trace of these graves.”

Although there was then no federal legislation requiring or permitting the return of a soldier’s remains to his family at government expense (no such law would exist for another fifty years), Army regulations did specify that certain funeral honors be observed in the field. Major Generals were to be saluted with artillery fire. Everyone else was entitled to a musket volley, although the size and make-up of funeral escorts varied according to rank.

Despite the lack of an official provision for the return of remains to the U.S. at government expense, not all the Americans who died in Mexico remained buried there. In some few instances the bodies of officers and even some private soldiers were disinterred and brought home at the expense of family, friends, or community. However, locating the remains of a specific man after burial could be difficult, particularly when corpses had been deposited in a mass grave. There was also little likelihood of finding an individual grave if it was unmarked or no one remembered the site. Given enough time, nature could render even a carefully marked grave indistinguishable from its surroundings.

In contrast to enlisted graves, those of senior officers were almost always well marked, often in anticipation of disinterment. It appears that the more distinguished or popular an officer was in life, the more likely he was to be reburied in native soil. Among those whose remains received such special consideration were Col. Archibald Yell, former governor of Arkansas, Col. John J. Hardin, a former Illinois congressman, and Lt. Col. Henry Clay, Jr., son of the distinguished Kentucky statesman. All three died at the Battle of Buena Vista. Such favored treatment is particularly ironic considering that it occurred during the Jacksonian age, which, superficially at least, celebrated the equality of all men regardless of their rank in society.

Once a fallen officer arrived home, he was treated in a dignified and respectful manner. When the skeletal remains of Colonel Trueman Cross, the very first U.S. officer to die during the war with Mexico, “reached Baltimore from the banks of the Rio Grande” they were escorted by an honor guard to the railroad depot and then loaded on a train bound for Washington, D.C. Upon arrival, they were taken to the Congressional Cemetery, where Cross’ “imposing” second funeral was attended by a large crowd of people that included President Polk, “the heads of departments, public officers, officers of the army and navy, the civil authorities, and members of the community, amongst whom he had so long lived.”

Cross was no exception. After the body of Major Samuel Ringgold, a casualty of the Battle of Palo Alto, reached Baltimore in 1846, his second funeral attracted a crowd so large that the streets were “almost impassable from one end of the city to the other” and “the windows of most of the houses were taken out to accommodate the spectators.” After lying in state in the Exchange Building, Ringgold’s coffin was carried through city streets, accompanied by a military honor guard. “The music of a dozen or more bands,” along with “the mournful appendages of flags displayed at half mast in innumerable directions, the toiling bells, the muffled drums, the dead march, the gloom that everywhere pervaded the dense throng of living beings,” one observer remarked, “spoke a language to the heart that needed no interpreter.”

Although it was almost certainly a minority opinion, not everyone approved the practice of disinterment. After seeing seven coffins stacked for shipment like common cargo, Capt. Franklin Smith of the Mississippi Volunteers was moved to write: “Better poor fellows that they had been left in the gory bed where they fell under the blue vault of the cloudless skies” with the mountains, “the witnesses of their heroism, around them.”

In 1850, two years after the occupation of Mexico ended, President Fillmore approved $10,000 for the purchase of “a piece of land near the city of Mexico, for a cemetery or burial ground, for such of the officers and soldiers of our army, in our late war with Mexico, as fell in battle, or died in and around said city.” This act, which created the first U.S. national cemetery anywhere, still stands as the only significant effort made by the federal government to recover the remains of any soldiers who lost their lives during the war with Mexico and to memorialize them. Today, this cemetery (reduced in size to a single acre in 1976) forms a tiny oasis of calm in the heart of Mexico City. A small cenotaph erected there shortly after the cemetery’s establishment originally read: “To the memory of the American Soldiers who perished in this valley in 1847 whose bones, collected by their country’s order, are here buried—750.” The words have since been changed to read: “To the honored memory of 750 Americans known but to God whose bones collected by their country’s order are here buried.”

In 1874 the National Association of Veterans of the Mexican War put pressure on the U.S. government to investigate the condition of known American burial sites at Monterrey and Saltillo, hoping that these too could be preserved. However, at the latter, the land that formed the graveyard was private property and “every vestige of its being a burial place” had disappeared. The report from Monterrey was similarly discouraging.

Given the off-putting nature of these reports, the aging veterans took no further action. With dwindling numbers and limited funds, the old soldiers apparently deemed it more important to focus on supporting passage of federal legislation granting service pensions to elderly survivors of the war. Two additional government investigations, conducted in 1897 and 1900, likewise came to nothing.

In 1965, a private U.S. citizen visiting Mexico found a cemetery in Monterrey that seemed to fit the description of one established there by the Third Infantry in 1846. The same individual also visited Saltillo, where he found the wall surrounding the U.S. burial ground had been destroyed but that “the old foundation [was] still visible.” He also noted that: “Other walls made of adobe from materials on the spot have numerous human bones visible.”

Curiously, no government investigation included the grave sites of the approximately 267 soldiers buried at the Buena Vista Battlefield, south of Saltillo and reportedly located on the grounds of the Coahuila Agriculture Station, which occupies the former site of the Hacienda Buena Vista (for which the battlefield was named).

Apart from the establishment of Mexico City National Cemetery, no known attempts have ever been made by the U.S. government to retrieve the remains of soldiers buried in Mexico, to secure titles to their burial places, or to erect a national monument. Not until the Spanish-American War was a law passed offering the families of soldiers who died overseas the opportunity to have their loved one’s remains returned home at government expense.

Steven R. Butler

Bibliography:

Butler, Steven R. The Forgotten Soldiers: Deceased U.S. Military Personnel in the War with Mexico. Master’s thesis, The University of Texas at Arlington, 1999.  

lunes, 19 de octubre de 2015

RELIQUIAS DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846



Por: Pablo Ramos

Cuando en Monterrey se iniciaron los trabajos para realizar el PASEO SANTA LUCIA en el año de 1996 en las calles del centro de Monterrey, pocos abrian apostado que se encontrarian vestigios y huellas de esta memorable BATALLA DE MONTERREY DE 1846, ocurridos hace 169 años segun cronicas y relatos en libros .

Ahora que se esta en proyecto el MUSEO DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846, muchas huellas estan aun por descubrirse,.


este museo buscara proponer un Museo interactivo que  ayude a conocer mas esta Batalla de Monterrey d e 1846  ,





en breve se iniciaran los trabajos de construcción de este recinto que rescatara la historia de esta Batalla.



HAGAMOS QUE LAS COSAS OCURRAN, HAGAMOS QUE SUCEDA...







domingo, 11 de octubre de 2015

PROYECTO CENTRO CULTURAL LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846



Por. Pablo Ramos

el dia 21 de Septiembre cuando la ciudad de Monterrey recuerda la BATALLA DE MONTERREY DE 1846,  Cuando mas de 6500 soldados y voluntarios de Estados Unidos invadio el Estado de Nuevo Leon en ruta hacia la ciudad de México, al Hospedarse en el BOSQUE DEL NOGALAR en San Nicolas de los Garza, no sabian que la Ciudad de 13,500 habitantes se estaba preparados para su defensa,este temor que sentia los regiomontanos causo ansiedad y desvelos a las familias regiomontanas, el General en Jefe Mexicano Don Pedro de Ampudia y G trataba por todos los medios de explicar y convencer a los habitantes de la defensa de sus ciudad, ya tenia noticias de que jovenes seminaristas ofercian sus servicios a la patria para la defensa del ejercito invasor norteamericano , aunque non exepciones los habitantes se prepararon para esta defensa de la SOBERANIA NACIONAL MEXICANA, juntando alimentos y víveres, armas, piedras, arpillando sus casas, ofreciendose como albañiles para preparar trincheras, parapetos , barricadas, siendo agradecidas por el comandante en jefe Ampudia, el decerto que salieran los extranjeros de la Ciudad y pidio alojara sus mas de 6500 soldados del ejercito del Norte,


en los tres dias fatidicos del 21 al 23 de septiembre de desarrollaron verdaderos actos de heroismo y coraje, encontrando una ferrea defensa, finalmente sangre mexicana fue derramada en suelo mexicano con incontables sufrimientos muchos de los caidos no tenian familiares que oraran con ellos, otros los heridos estaban siendo cuidados por estraños, decidiendo salir de la ciudad aun heridos,solo se tenia la satisfaccion que no fue facil ya que el ejercito ernemigo de EU habia sufrido muchas bajas sobretodo de oficiales graduados en West Point, durante 2 años convivieron mexicanos y Norteamericanos con gran difucltad para la movilizacion, hubo tomas de casas sin pagar las rentas, saqueos u muertes de civiles ocasionando protesta de las autoridades civiles,



Tantas anecdotas se podrian contar, pero ahora que se esta recordando esta gesta heroica, se le esta haciendo justicia a l valor, entrega y coraje de los regiomontanos, con la construccion de el MUSEO DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846,

anunciados por la ALCALDESA MARGARITA ARELLANES CERVANTES quien anuncio el inicio de su contruccion, mencionando que sera un Digno edificio llamado CENTRO CULTURAL LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846.



los AMIGOS DE LA BATALLA DE MONTERREY DE 1846, culminan varios objetivos trasados desde el año 2007, como lo es la creacion de un MUSEO, un honor ser testigos de esta JUSTICIA a los HEROES DE MONTERREY DE 1846.


esta historia continuara,,, visita Monterrey Tierra de Historia y Tradicion.