viernes, 30 de enero de 2009

¿ENCUENTRAN BALA EN EL OBISPADO DE 1846?

http://www.flickr.com/photos/pedrodeampudia/2176943858/
Por. Pablo Ramos
En el año de 2007 mientras el Museo del Obispado se encontraba en remodelacion una bala fue encontrada en un altar al aire libre en lo alto del Obispado, se cree que pudiera ser de el enfrentamiento ocurrido en Monterrey en Septiembre 22 de 1846, entre los Mexicanos y los Americanos,este hallazgo al igual que otros encontrados en la Ciudad de Monterrey hablan de la importancia de recordar a las generaciones actuales hechos históricos ocurridos en la Ciudad de Monterrey, a continuación una Noticia publicada por el Periódico EL NORTE .
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Invita bala del Obispado a investigación profunda
Por Ahmed Valtier
(30-Sep-2007).- En septiembre parece siempre surgir una extraña relación, una especie de recordatorio del destino o la casualidad de que en Monterrey se dieron importantes eventos durante la invasión norteamericana. No sólo en este mes ocurrió hace 161 años la heroica defensa de la Ciudad contra el ejército de los Estados Unidos, sino también en septiembre, escasamente hace un año, restos humanos fueron encontrados bajo el asfalto de las Tenerías, uno de los lugares donde se desarrollaron los combates. Ahora, nuevamente en septiembre, una reliquia de peculiares características fue encontrada en el frontispicio del Obispado, al parecer relacionada con la Batalla de Monterrey. Se trata de una esfera de hierro de 7 centímetros de diámetros y unos 300 gramos de peso. Sin duda, una bala antigua, anterior a las que actualmente conocemos, que fueron adoptadas después y que tienen forma cónica.
Fotografìa tomadas por: Alberto Compiani. Museo del Obispado
Es demasiado grande para ser disparada por un mosquete o rifle y de mayor consistencia que el plomo, lo que nos hace pensar en una bala de cañón. Cuando el ejército yanqui llegó a Monterrey, se presentó con sólo 19 piezas de artillería, la mayoría de ellas cañones ligeros, ya que eran más fáciles de transportar por los caminos difíciles que existían hacia la frontera. Llamados popularmente "six pounders" (seis libras), disparaban precisamente eso: tiros sólidos de seis libras. Sin embargo, la artillería norteamericana también se caracterizó por su capacidad de disparar otro tipo de municiones como el "grapeshot": pequeñas balas de hierro muy semejantes a la encontrada en el Obispado. Los norteamericanos colocaban de seis a nueve de ellas en un recipiente o lata y, cargadas por la boca del cañón, se convertían en una especie de "proyectiles anti-personales" que, disparadas a corta distancia, hacían estragos en las filas del enemigo. Generalmente se seleccionaba esta clase de munición para ser usada sobre masas compactas de tropas a no más de 200 yardas de distancia. Lo extraño en el caso del Obispado es que este recinto fortificado fue atacado por su parte occidental o posterior, no por el frente, donde fue hallada la bala.
Fotografìa tomada por: Alberto Compiani.Museo del Obispado
En la madrugada del 22 de Septiembre de 1846, las tropas norteamericanas al mando del Teniente Coronel Thomas Childs, treparon en dos columnas por la parte alta del Cerro del Obispado y asaltaron un pequeño fortín que había sido construido precipitadamente con sacos de tierra el día anterior, mas o menos en donde hoy se levanta el asta bandera monumental. Sorprendidos, los mexicanos se replegaron al Obispado. En la mañana de ese mismo día, los invasores lograron subir un cañón y comenzaron a hacer fuego en la parte posterior del viejo edificio, hasta que alrededor de las 15:00 horas pudieron ocuparlo completamente, haciendo huir a la guarnición mexicana. Hoy, la aparición de este vestigio bélico nos hace reflexionar en los eventos ahí ocurridos, pero, sobre todo, nos invita a preguntarnos: ¿qué hace un proyectil en la parte frontal que se suponía no fue atacada? Definitivamente, es necesaria una mayor investigación para sacar mejores conclusiones.
El autor es historiador

1 comentario:

  1. Cuando los norteamericanos capturaron el punto más alto de la loma del Obispado esa madrugada, subieron su cañón de 6 libras y estuvieron bombardeando a la
    guarnición del Obispado, con muy certeros disparos que caían incluso limpiamente dentro del patio del Obispado. En 1846 el Obispado carecía de cúpula y probablemente hasta de techo (estaba abandonado el edificio) y creo muy posible que una bala de metralla, disparada desde lo alto de la loma del cerro del Obispado, se pudo haber colado haciendo un agujero en el techo o pasando libremente hasta incrustarse en la parte posterior de la figura de la Virgen, donde detuvo su camino durante 161 años….
    La primera versión publicada de que fue dispara por el frente y rebotó varias veces me parece poco probable, cuando los norteamericanos dispararon en el frente del Palacio del Obispado lo hicieron a la puerta principal, no a la fachada.

    Felicidades por tan importante blog de la batalla de Monterrey.

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