lunes, 26 de octubre de 2009

LOS CIRUJANOS DEL EJERCITO NORTEAMERICANO DURANTE LA BATALLA DE MONTERREY 1846

Por: Ahmed Valtier
En 1987, el Centro de Historia Militar del Ejército de los Estados Unidos con sede en Washington D.C. publicó en su Serie Histórica de la Armada , una narrativa de los primeros años de funcionamiento del Departamento Médico del Ejército (The American Army Department 1818-1865) escrito por la investigadora Mary C. Gillett. El siguiente texto es un pequeño extracto, traducido al español, proveniente del capitulo 5 titulado “ La Guerra con México. La Campaña de Taylor”, en donde se relata algunas de las vicisitudes a las que los cirujanos y médicos militares norteamericanos tuvieron que enfrentar durante y después de la Batalla de Monterrey.
“Taylor y su ejército arribaron a Monterrey el 19 de septiembre de 1846. Después de una sangrienta batalla de cinco días, los defensores mexicanos evacuaron la ciudad, sin embargo durante estos combates el ejército norteamericano sufrió 120 muertos y 368 heridos. Para los cirujanos de los E.U. que cuidaban de las tropas, el campo de la batalla, era "todo sangre-sangre-sangre", y una “vista terrible particularmente donde la muerte era producida por la artillería y el estallar de las bombas" Inicialmente, solo las pequeñas tiendas de campaña y mantas desplegadas sobre la tierra era todo lo disponibles para los heridos. El cirujano Natham S. Jarvis, así como también algunos otros de sus colegas, trabajaron en depresiones u hondonadas del terreno de no más de cinco pies profundidad y ancho, durante el primer día del combate, en donde incluso tuvieron que ocultarse o mantener la cabeza abajo para evitar ser heridos por las balas. En una ocasión, cuando el doctor Jarvis había terminado una amputación y se preparaba para realizar otra, varios soldados que huían de un lancero mexicano, cayeron en el hoyo, encima del herido. Afortunadamente, el enemigo no atacó a Jarvis, y el cirujano pudo continuar su trabajo. Tan pronto como la ciudad de Monterrey fue entregada, los heridos comenzaron a ser llevados en carretas y literas a la ciudad, en donde los médicos establecieron distintos hospitales generales para cada una de las tres divisiones del ejército de Taylor. El hospital de la 1º División fue instalado en el hogar de un anterior General mexicano(Mariano Arista), que era, a diferencia de otros sitios que servían de hospitales, "un lugar hermoso, con los jardines encantadores, y mucha agua." De acuerdo a una carta escrita por el doctor Jarvis, la casa, aunque pequeña, contaba con un patio interior en el que "sobre terrazas de piedra, centenares de tarros con tierra (macetas) se extienden ordenados en hileras, sobre los cuales sus plantas crecen abriéndose en bellas flores con sus pétalos de limpia mirada, al lado rosas de doble-hoja, y todos estos son reflejados en una pequeña corriente que pasa por un canal artificial, que se vierte ruidosamente en una magnífica fuente". Pero a pesar de este romántico e idílico sitio usado como hospital, los gusanos pronto comenzaron aparecer en las heridas de los pacientes, que tenían que ser abiertas de nuevo para eliminar esta infestación de larvas. En muchos casos una condición, entonces diagnosticada por los médicos como erisipela (pero que también pudo haber sido la gangrena del hospital, otra forma de infección estreptocócica), se desarrollaba en dos a tres días después de la cirugía, obligando a los médicos a remover el tejido implicado. Situación qué, generalmente, terminaba haciendo necesaria otras amputaciones, o simplemente matando a sus víctimas. La malaria apareció entre los heridos hospitalizados, contribuyendo a más muertes o retrasando su convalecencia; enfermedad que también golpeó a los soldados en sus campamentos, e incluso a la población civil de la ciudad. Las fuentes de quinina se agotaron pronto, forzando a los cirujanos a confiar en substitutos inútiles. Las mantas y lechos no fueron suficientes. La "nostalgia" por el hogar tuvo también una poderosa influencia depresiva en muchos de las nuevos reclutas y voluntarios, prolongando aun más su recuperación”.
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3 comentarios:

  1. Muy interesante, como siempre Pedro de Ampudia.
    Perdonando mi ignorancia sobre el tema:
    ¿La quinina era un antiséptico?¿qué utilizaban como anestesia?
    Te mando un saludo.

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  2. la quinina es un medicamento utilizado para el paludismo, fiebres, funcionaba como antibiotico
    hasta Octubre de 1846 se inicio el uso del eter como anestesico en EU , para 1847 ya se uso en fase experimental en heridos de guerra en Mexico y EU.

    saludos
    y gracias por tus coemntarios

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  3. Hola mi general.

    tengo una pequeña gran pregunta, revisando varias biografias que pude conseguir de nuestro eminentisimo maestro el Dr. Gonzalez (Gonsalitos,) me percate que hay un hueco en su historia, al menos en estas biografias, y el fragmento que me falta es presisamente los años de las guerra con los Estados Unidos, ya que no mencionan nada relevante sucedido despues de 1842 a 1850.
    mi pregunta es como pudo suponer, ¿que sucedio en este tiempo y como participo en la guerra?


    bueno gracias por ayudar a resolver las dudas del pasado de aquellos a los que nos apaciona tanto la historia

    Saludos mi general
    Att. John Riley

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